Ópera y creatividad: por qué una noche en Bellas Artes puede inspirar nuevas ideas

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Félix Ortiz

14 septiembre, 2026 • 8 min de lectura

Cuando pensamos en buscar inspiración o estimular nuevas ideas, probablemente la ópera no sea lo primero que nos viene a la mente. Sin embargo, ópera y creatividad tienen más en común de lo que parece: pocas expresiones artísticas reúnen al mismo tiempo música, actuación, literatura, escenografía, iluminación, vestuario e interpretación vocal.

Esa mezcla de disciplinas puede convertirse en algo más que entretenimiento. También puede exponernos a historias, estímulos y perspectivas diferentes de las que consumimos todos los días. Y ahí comienza una pregunta interesante: ¿buscar referencias fuera de nuestro entorno habitual puede ayudarnos a ser más creativos?

Esa combinación es parte de lo que propone la Compañía Nacional de Ópera (CNO) durante su temporada de ópera 2026, un programa que busca acercar al público tanto a grandes obras del repertorio internacional como a propuestas mexicanas.

Bajo la dirección artística de Marcelo Lombardero, la temporada fue planteada como un recorrido por distintas épocas, estilos y formas de entender la ópera. Además de las producciones que llegan al escenario, participan el Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, así como el Estudio de la Ópera de Bellas Artes (EOBA), proyecto dedicado a impulsar la formación de jóvenes intérpretes.

Para cerrar este 2026, se tienen preparados dos momentos importantes: Tosca, de Giacomo Puccini, en octubre; y el programa doble integrado por La señora en su balcón, de Luis Sandi; y Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, en diciembre.

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Crédito de la imagen: INBAL

Tosca: cuando el amor se enfrenta al poder


En octubre llegará al Palacio de Bellas Artes una de las obras más conocidas de Giacomo Puccini: Tosca.

La ópera se estrenó originalmente en Roma en 1900 y está dividida en tres actos, con libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. Su historia llegó muy pronto a nuestro país: en México se presentó por primera vez en 1901 y, décadas después, en 1935, tuvo su primera representación en el Palacio de Bellas Artes.

Pero ¿de qué trata?

La historia sigue a Floria Tosca, una reconocida cantante que mantiene una relación con el pintor Mario Cavaradossi. Lo que comienza como una historia de amor termina involucrándolos en un conflicto marcado por la persecución política y por la presencia del barón Scarpia, un personaje que utiliza su posición y autoridad para conseguir lo que quiere.

A partir de ahí aparecen los celos, las amenazas, el engaño, la violencia y el abuso de poder. Y quizá ahí está una de las razones por las que Tosca continúa representándose más de 100 años después de su estreno. Aunque pertenece a otra época, muchos de los conflictos que presenta siguen siendo reconocibles actualmente.

Al igual que ocurre con la literatura como herramienta para desarrollar pensamiento estratégico y liderazgo, las historias nos permiten enfrentarnos a conflictos, estructuras de poder y perspectivas diferentes a las propias que nos ayudan a construir empatía.

Ese ejercicio de interpretación también puede alimentar el pensamiento creativo y ampliar nuestras referencias.


Fechas, horarios y precios

  • Las funciones tendrán lugar en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes del 4 al 13 de octubre.
  • Los domingos las presentaciones comenzarán a las 17:00 horas, mientras que las funciones de martes y jueves serán a las 20:00 horas.
  • Los precios varían según la zona elegida: los boletos comienzan en $150 pesos en Galería, seguidos por $400 en Anfiteatro alto, $600 en Anfiteatro bajo, $800 en Luneta 2 y hasta $1,000 en Luneta 1.
  • Además, el INBAL (Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura) contempla un descuento del 50% para estudiantes, docentes y adultos mayores que presenten una credencial vigente.

Ópera y creatividad en el Palacio de Bellas Artes
Crédito de la imagen: INBAL

Una obra mexicana para cerrar el año


Para diciembre, la temporada de ópera 2026 cambiará completamente de dirección con La señora en su balcón, obra del compositor mexicano Luis Sandi, basada en el texto de Elena Garro.

Su presentación formará parte de un programa doble, ya que estará acompañada por Cavalleria rusticana, del compositor italiano Pietro Mascagni.

La combinación resulta interesante porque coloca en un mismo programa dos maneras muy distintas de aproximarse a la ópera y, con ello, dos nuevas fuentes de inspiración creativa.

La señora en su balcón lleva al escenario temas relacionados con la memoria, el paso del tiempo y la identidad femenina. La protagonista observa diferentes momentos de su vida y se enfrenta a sus recuerdos, convirtiendo la memoria en uno de los elementos centrales de la historia.

Además, representa una oportunidad para acercarse al trabajo de Luis Sandi, una figura importante de la música mexicana del siglo XX, quien no solamente trabajó como compositor. También desarrolló una importante labor como investigador y educador, además de participar activamente en la difusión de la música vocal y coral en México.

Del otro lado estará Cavalleria rusticana, una obra italiana en la que encontramos pasiones, celos, relaciones amorosas, honor y consecuencias que terminan llevando a sus personajes hacia la tragedia.

Para esta producción también destaca el debut en México de Nicola Beller Carbone como directora escénica, además de la participación de Rodrigo Cadet como director huésped del Coro.

Las presentaciones están contempladas para diciembre en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Al momento de esta publicación no hay horarios publicados, por lo que será importante consultar la cartelera del INBAL para conocer los detalles de las funciones.


¿Qué tiene que ver todo esto con la creatividad?


Aquí viene quizá la parte más interesante: la relación entre ópera y creatividad va mucho más allá de escuchar música. Ir a la ópera no solamente significa sentarse durante unas horas a escuchar a alguien cantar. Es una experiencia en la que convergen distintos lenguajes y estímulos.

Está la música, pero también tenemos una historia que seguir, personajes, actuaciones, movimientos sobre el escenario, iluminación y escenografía. Y cuando la obra está interpretada en otro idioma, entran también los sobretítulos.

En otras palabras: estamos escuchando, leyendo, observando e interpretando simultáneamente.

Diversas investigaciones han analizado la relación entre escuchar música y diferentes procesos cognitivos. Algunos estudios han encontrado efectos positivos, aunque generalmente pequeños y variables, relacionados con aspectos como la memoria, las funciones ejecutivas y la cognición.

Eso no significa que asistir una vez a Tosca automáticamente vaya a mejorar nuestra memoria o nos hará más creativos. Sería simplificar demasiado algo mucho más complejo.

Lo interesante está en el tipo de atención e interpretación que puede exigir una experiencia artística de este tipo.


¿Por qué un personaje tomó determinada decisión? ¿Quién tiene realmente el poder dentro de la historia? ¿Qué intenta hacernos sentir la música? ¿Por qué una obra escrita hace más de un siglo todavía puede relacionarse con problemas actuales?

Hacernos esas preguntas implica ir más allá de recibir información. Nos obliga a observar, conectar elementos, considerar otras perspectivas y construir nuestras propias conclusiones. Y ese ejercicio también puede alimentar el pensamiento creativo.


Buscar inspiración fuera de lo habitual


Para una persona que trabaja creando, emprendiendo o desarrollando nuevas ideas, consumir siempre las mismas referencias puede terminar limitando la manera en la que observa un problema. La creatividad también se alimenta de conexiones inesperadas.

Una obra, una conversación, un libro, una película o una pieza musical pueden introducir referencias creativas que después relacionamos con problemas completamente distintos. Por eso, acercarnos a disciplinas que normalmente no forman parte de nuestro entorno puede convertirse en un ejercicio para mantener activo nuestro espíritu emprendedor y alimentar la creatividad.

No necesitas saber de ópera para disfrutar Tosca. Tampoco conocer previamente la obra de Elena Garro o Luis Sandi para acercarte a La señora en su balcón. A veces basta con exponernos a una manera diferente de contar una historia.

La creatividad no solamente consiste en producir nuevas ideas. También depende de las referencias que acumulamos, las preguntas que nos hacemos y nuestra capacidad para observar algo conocido desde otro punto de vista.

Y quizá una noche en la ópera pueda convertirse en una referencia que nunca habíamos pensado buscar.

¿Dónde estás buscando tu próxima idea?

La relación entre ópera y creatividad nos recuerda que la inspiración no necesariamente aparece frente a una computadora o dentro de nuestra propia industria. Una película, un libro, una conversación, una pieza musical o incluso una noche en la ópera pueden convertirse en el punto de partida de una nueva manera de observar un problema.

Ampliar nuestras referencias creativas también amplía las posibilidades de conectar ideas, cuestionar lo conocido y encontrar soluciones diferentes.

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Cita este artículo

Autor: Félix Ortiz

Fecha: 14 septiembre, 2026

Título: Ópera y creatividad: por qué una noche en Bellas Artes puede inspirar nuevas ideas

Medio: WORTEV Academy

URL: https://academy.wortev.com/creatividad/opera-creatividad-bellas-artes-2026/