Cuando Diana Flores empezó a jugar flag football a los ocho años, no existía una categoría hecha a su medida. Para entrar al campo tuvo que jugar con adolescentes de 16 y 17 años. A los 14 llegó a una liga de varones donde era la única mujer y, dos años después, ya formaba parte de la selección mexicana.
Ese recorrido empezó cuando el flag football todavía tenía muy poca exposición fuera de sus propios circuitos. No formaba parte del programa olímpico y las jugadoras apenas comenzaban a ganar espacio en campañas y competencias internacionales. Diana creció dentro del deporte al mismo tiempo que el deporte empezaba a hacerse visible.
La historia de Diana ayuda a entender qué significa abrir espacio en un deporte que todavía está construyendo sus referentes.
Aprender a jugar antes de tener un camino marcado
Flores creció en Ciudad de México y comenzó en el flag football por influencia de su padre, quien había jugado futbol americano. El problema era era que le gustaba un deporte para el que no existían suficientes espacios pensados para niñas de su edad.
En distintas entrevistas ha contado que jugar con personas mucho mayores fue la única forma de mantenerse dentro del deporte. A los 14 años, cuando entró a una liga de varones como la única mujer, las diferencias dejaron de ser invisibles. Ya no se trataba solo de aprender jugadas o mejorar un pase; también tenía que demostrar que merecía ocupar ese lugar.
En 2014, con 16 años, se integró a la selección mexicana femenil. La NFL la identifica como integrante del representativo nacional desde entonces y, años después, como una de las embajadoras globales del flag football.
Antes de los títulos y las campañas internacionales hubo años de entrenar, competir y avanzar dentro de una disciplina que todavía ofrecía pocas rutas claras para una jugadora mexicana.
El partido que puso a México en el centro
El 14 de julio de 2022, México enfrentó a Estados Unidos en la final femenil de flag football de The World Games, en Birmingham, Alabama.
México ganó 39-6. Diana Flores, como quarterback, completó cuatro pases de anotación y lideró al equipo que se convirtió en el primer campeón femenil de flag football en la historia de The World Games.
El resultado cambió la escala de la conversación. El triunfo no solo colocó a México frente a una potencia del futbol americano; también dio visibilidad internacional a una selección femenil que competía en una disciplina todavía desconocida para buena parte del público.
The World Games reconoció después al equipo mexicano como uno de los conjuntos más destacados de Birmingham 2022 y señaló el papel de Flores dentro de una selección que terminó invicta.
También puedes leer: La selección mexicana juvenil de handball busca un boleto para el Mundial 2027
Cuando una jugadora también se convierte en referente
Después del oro, la carrera de Diana empezó a cruzar fronteras que no dependían de un marcador.
En 2023 apareció en “Run With It”, el comercial de la NFL transmitido durante el Super Bowl LVII. Ese mismo año participó como coordinadora ofensiva de la AFC en el Pro Bowl Games junto a Peyton Manning.
Poco después, el jersey que utilizó en la campaña y un balón firmado durante la producción ingresaron a la colección del Pro Football Hall of Fame. La NFL informó que Flores se convirtió así en la primera jugadora de flag football con objetos dentro del Salón de la Fama.
Que una jugadora mexicana de flag football llegara al Pro Football Hall of Fame también mostraba cuánto había cambiado la visibilidad del deporte en apenas unos años. Una jugadora mexicana pasó de competir en una disciplina con pocos referentes femeninos visibles a formar parte de uno de los espacios históricos más importantes del deporte.
Ella misma ha insistido en esa idea: crecer sin ver a alguien parecido a ti limita incluso lo que puedes imaginar. Su exposición internacional ahora funciona en sentido contrario. Cada aparición, campaña o partido vuelve más visible una posibilidad que antes no estaba ahí.
También puedes leer: Alta montaña en México: lecciones de liderazgo para llegar más lejos
Abrir brecha no significa hacerlo sola
La historia de Diana suele contarse a partir de los grandes hitos como la medalla de oro, el Super Bowl, el Pro Bowl o el Salón de la Fama. Pero lo que conecta esos momentos es el tiempo que pasó antes de ellos.
Empezó a los ocho años. Llegó a la selección a los 16. El oro en The World Games llegó en 2022, después de años de torneos internacionales. Entre su llegada a la selección y el oro de 2022 pasaron varios años de torneos, entrenamientos y competencia internacional. Su trayectoria se fue construyendo mucho antes de que llegaran los grandes reflectores.
También depende de equipos, entrenadores, familia, ligas y organizaciones capaces de sostener un deporte mientras crece. La propia evolución del flag football lo demuestra. La disciplina pasó de tener una presencia limitada en grandes competencias a convertirse en un deporte olímpico.
El Comité Olímpico Internacional confirmó la inclusión del flag football en Los Ángeles 2028. LA28 señala que el torneo tendrá seis equipos femeninos y seis masculinos y que el flag football hará ahí su debut olímpico.
Para Diana, llegar a esa cita sigue siendo una meta deportiva, no un lugar asegurado. La participación de México dependerá del proceso de clasificación correspondiente. Pero hay una diferencia enorme entre la niña que buscaba dónde jugar y la atleta que ahora puede mirar hacia unos Juegos Olímpicos donde su deporte sí tendrá lugar.
LA28 cambia la dimensión de lo que viene

La inclusión olímpica no convierte automáticamente al flag football en un deporte masivo, pero sí abre una plataforma que antes no existía.
La NFL y LA28 estiman que hoy hay alrededor de 20 millones de personas que practican flag football en más de 100 países. Para las nuevas generaciones, eso significa más ligas, más competencia y, sobre todo, más referentes visibles.
Diana Flores forma parte de esa transición. Su historia empezó cuando encontrar un equipo podía ser un problema y llega ahora a un momento en que el deporte tendrá medallas olímpicas.
No tuvo un camino listo para andar, fue avanzando mientras el propio deporte también ganaba espacio.
En los negocios, como en el deporte, cuando no existe un precedente cercano, el primer paso no siempre es saber hasta dónde vas a llegar. A veces es simplemente seguir entrando a la cancha hasta que ese lugar también empiece a reconocerte.
¡Acelera tu crecimiento profesional y empresarial! Si te mueve la adrenalina de superar tus metas cada día, estás en el lugar correcto.
Suscríbete a nuestro newsletter para acceder a herramientas exclusivas, eventos de networking y asegurar tu lugar en nuestra próxima membresía. ¡Haz que tu empresa no deje de crecer!


